Hello
Con una rotura parcial del supraespinoso + bursitis subacromial y calcificación, y 2 meses de dolor con dificultad para elevar el brazo, el manejo suele empezar conservador, pero con un umbral bajo para escalar si no mejora.
Primero, reposo relativo (evitar levantar peso y movimientos por encima de la cabeza), analgésicos/antiinflamatorios si los tolera, y fisioterapia dirigida (movilidad suave + fortalecimiento progresivo del manguito rotador y escápula). El objetivo es recuperar rango de movimiento y disminuir la inflamación.
La infiltración subacromial con corticoide es una muy buena opción en su caso si el dolor limita mucho la rehabilitación; suele aliviar la bursitis y permite avanzar con fisioterapia. Para la calcificación, en algunos casos se usa lavado/barbotaje guiado por ecografía.
La resonancia no es obligatoria de entrada si ya hay ecografía clara, pero se recomienda si no mejora tras 6–8 semanas de tratamiento adecuado, o si hay sospecha de que la rotura sea mayor de lo que parece.
Cirugía se reserva para dolor persistente, incapacidad funcional importante o progresión a rotura completa.
En resumen: iniciar o intensificar fisioterapia + considerar infiltración ahora; y pedir resonancia si no hay mejoría en pocas semanas o si la movilidad sigue muy limitada.
Take care
Para el dolor de hombro con un desgarro parcial del tendón del supraespinoso, bursitis subacromio-deltoidea y calcificación tendinosa, el manejo inicial generalmente puede ser conservador. Esto incluye descanso del brazo afectado, evitando actividades que provoquen dolor. La aplicación de frío en la zona afectada durante 15-20 minutos, varias veces al día, puede ayudar a reducir la inflamación. También puedes hablar con tu médico sobre el uso de analgésicos o antiinflamatorios no esteroides (AINEs) como ibuprofeno para manejar el dolor, asegurándote de que no haya contraindicaciones médicas para su uso en tu caso. La fisioterapia también es una parte fundamental del tratamiento conservador. Un fisioterapeuta puede enseñarte ejercicios específicos para mejorar la movilidad del hombro y fortalecer los músculos del manguito rotador. Esta intervención es generalmente clave en la recuperación a largo plazo. En cuanto a la infiltración con corticoides, esta puede considerarse si el dolor es intenso y no se alivia con las medidas conservadoras, pero debe ser evaluada por un médico ortopedista. Respecto a la resonancia magnética, en este momento puede que no sea estrictamente necesaria, ya que ya tienes un diagnóstico por ecografía; ésta podría ser indicada si no hay mejoría con el tratamiento o para planificar potenciales intervenciones quirúrgicas si fuera necesario más adelante. Siempre debes consultar con un especialista en ortopedia para revisar más a fondo el caso y ajustar el tratamiento según tus necesidades y comorbilidades.
