Hello
Con una rotura parcial del supraespinoso + bursitis subacromial y calcificación, y 2 meses de dolor con dificultad para elevar el brazo, el manejo suele empezar conservador, pero con un umbral bajo para escalar si no mejora.
Primero, reposo relativo (evitar levantar peso y movimientos por encima de la cabeza), analgésicos/antiinflamatorios si los tolera, y fisioterapia dirigida (movilidad suave + fortalecimiento progresivo del manguito rotador y escápula). El objetivo es recuperar rango de movimiento y disminuir la inflamación.
La infiltración subacromial con corticoide es una muy buena opción en su caso si el dolor limita mucho la rehabilitación; suele aliviar la bursitis y permite avanzar con fisioterapia. Para la calcificación, en algunos casos se usa lavado/barbotaje guiado por ecografía.
La resonancia no es obligatoria de entrada si ya hay ecografía clara, pero se recomienda si no mejora tras 6–8 semanas de tratamiento adecuado, o si hay sospecha de que la rotura sea mayor de lo que parece.
Cirugía se reserva para dolor persistente, incapacidad funcional importante o progresión a rotura completa.
En resumen: iniciar o intensificar fisioterapia + considerar infiltración ahora; y pedir resonancia si no hay mejoría en pocas semanas o si la movilidad sigue muy limitada.
Take care
En una situación como la que describes, tratar una rotura parcial del tendón supraespinoso con bursitis y calcificaciones de forma conservadora puede ser efectivo, pero depende de la severidad de los síntomas y la limitación funcional. Dada la intensidad del dolor (8/10) y la incapacidad para levantar el brazo, es importante actuar con prontitud para prevenir un deterioro adicional y mejorar tu calidad de vida. Primero, en cuanto al manejo del dolor, el uso de antiinflamatorios no esteroides (AINEs) como el ibuprofeno podría en principio ayudar con el control del dolor y la reducción de la inflamación. Posiblemente necesites una receta para un analgésico más fuerte si el dolor no se alivia con AINEs estándar. La fisioterapia puede ser un pilar fundamental para mejorar la movilidad y la fuerza en el hombro, reduciendo el dolor a largo plazo. Un fisioterapeuta especializado te puede ayudar a desarrollar un plan de ejercicios adecuado. Ahora bien, considerando la persistecia del dolor y la discapacidad funcional, una infiltración de corticosteroides podría ser una opción para reducir la inflamación de manera más rápida y aliviar el dolor, aunque esto debería ser evaluado por un ortopedista. En algunos casos, ante la falta de mejoría con estas medidas, una resonancia magnética podría ofrecer más detalles sobre el daño en el tendón y orientar la decisión de un posible tratamiento quirúrgico. Es vital que hables con un especialista para evaluar la opción más adecuada según tu situación específica.
